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SOS Racismo denuncia que en diez años no ha mejorado la situación en la frontera de Melilla
SOS Racismo criticó duramente la situación que se vive habitualmente en las fronteras de Ceuta, Melilla y las Islas Canarias, y lamentó que en diez años no haya mejorado. Además, criticó que lo que antes sólo pasaba en las verjas de Ceuta y Melilla, ahora se haya extendido a todas las fronteras españolas, lo que ellos llaman “la frontera sur de Europa”.
El informe Frontera Sur repasa la “violación de los derechos humanos” desde 1995 hasta ahora y se ha basado en el testimonio directo de 379 inmigrantes ilegales llegados a los límites del territorio español y repatriados.
El informe denuncia la muerte el año pasado de 14 inmigrantes al intentar cruzar las vallas de Ceuta y Melilla, 11 de ellos por disparos de la Policía marroquí, así como de otros 24 inmigrantes que fallecieron en el desierto del Sahara abandonados por el gobierno de Marruecos tras ser expulsados de España.
La entidad es muy crítica con el aumento de la altura de las vallas en Ceuta y Melilla, que van dirigidas a los inmigrantes subsaharianos, ya que los marroquíes son repatriados automáticamente, al contrario de los procedentes de otras nacionalidades.
Según el análisis de los 379 casos recopilados directamente por SOS Racismo y las informaciones de un centenar de periódicos, medios digitales y Mugak, el Centro de Estudios y Documentación sobre racismo y xenofobia de SOS Racismo, la mayor parte de los inmigrantes llegaron por vía terrestre, a través de Ceuta o Melilla. Varios de ellos habían intentado entrar en más de una ocasión, y la gran mayoría, según la entidad, fueron retornados de forma ilegal, siendo encarcelados o sufriendo torturas y violaciones en Marruecos.
Por todo ello, la ONG lamentó la “complicidad y corresponsabilidad” del Estado español en estas “violaciones graves de los derechos humanos” por parte de las autoridades marroquíes. En este sentido, recordó que la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos considera que expulsar a una persona a un país donde su vida puede estar en peligro es una violación del derecho a la vida y a la integridad física.
SOS Racismo destacó el incumplimiento de la Ley de Extranjería por parte de las propias autoridades españolas, la violación de la Convención de Ginebra sobre refugiados o el total obstáculo al acceso a la justicia.
Desde 2003, que se incrementó la vigilancia en el Estrecho de Gibraltar y se denunciaron las violaciones de los derechos humanos de los inmigrantes por parte de Marruecos, la situación no ha mejorado, según SOS Racismo, que recordó los incidentes del año pasado en las vallas de Ceuta y Melilla. Como señaló la portavoz de SOS Racismo en Cataluña, Begoña Sánchez, “la misma película de terror” y “una política que mata y asesina”.
Para solucionar la problemática, la entidad propone dignificar las instalaciones de los centros de internamiento de Canarias, revocar las órdenes de expulsión de los trasladados a la Península, garantizar la asistencia letrada e intérpretes y abrir vías legales de entrada para los ciudadanos africanos.