Ni Fronteras - Ni Banderas - Ni Control Social
Del 19 al 28 de Julio, se reunirán cient*s de anticapitalistas, antirracistas y inmigrantes autoorganisad*s venid*s de toda Europa en un campamento en Estrasburgo para oponerle a las leyes de seguridad, a la explotación por la exclusión y a la "guerra contra el terrorismo" sus visiones de un mundo diferente. Entre otras cosas se manifestara contra el SIS (Sistema de Información Schengen), el primer instrumento de control social supranacional.
el desaparecido
Campamentos No Border: las buenas ideas se multiplican rápidamente
Cuando en 1998, en la frontera entre Polonia y Alemania se organizaba el primer campamento sin fronteras, nadie de l@s participantes se imaginaba que no tardaría mucho hasta que los campamentos se multiplicaran en otros lugares de Europa y pasaran a ser parte integral del programa de verano del movimiento antirracistas en Europa. Desde aquel momento, se han reunido miles de personas en varios campamentos en Tarifa (Andalucía), en Alemania, en Lendava (en la región fronteriza entre Slovenia, Hungría y Croacia), en Krynick (en la frontera polaco-bielorussa) o en caravanas como la Theaterfolx Karawane que llegó a Genova.
La idea de los campamentos es muy simple en su origen: mientras el transito de bienes, servicios y capital se liberaliza, la libertad de movimiento no les está permitida a todas las personas. A través de una política de control, la Unión Europa divide la inmigración en personas deseadas y personas non-gratas. Los intentos de cruzar la frontera en demasiados casos se terminan con la muerte. La política de la UE, a través de leyes e instrumentos cada vez más represivos, equipara el acto de las personas que logran entrar en la fortaleza al crimen organizado. Estas, l*s illegalizad*s o "sin papeles" representan así la mano de obra más barata en el mercado laboral, cosa que favorece al capitalismo porque contribuye a mantener precios de producción bajos y competitivos, gente criminalizada y en situación irregular que, por ello, tiene más dificultades para organizarse y luchar por mejores condiciones de trabajo. Los campamentos tratan de señalar esta contradicción del discurso sobre de la globalización. A través de intercambio y del trabajo común entre gente de diferentes espectros políticos y a través de una mezcla de acciones de confrontación y de discusiones diversas se trata de manifestar nuestra oposición y de construir movimiento político. Como ya lo demostró el campamento cerca del aeropuerto de Frankfurt, las fronteras "internas" también son blanco de las acciones.
Durante este verano 2002, habrá varios campamentos: por lo menos dos en Alemania, uno en la frontera entre Rusia y Finlandia y uno en Polonia. Pero los diferentes grupos se han puesto de acuerdo en reunirse junt@s en Estrasburgo. Se trata del primer campamento organizado internacionalmente y llevado acabo por una multitud de grupos e individuos.
El contexto
Las intervenciones militares actuales, con el pretexto de la "guerra contra el terrorismo", desde América Latina hasta Asia Central, son guerras para instaurar un nuevo orden en las relaciones de explotación en el mundo. Este proceso de reorganización está acompañado, en los países de las metrópolis en las cuales se acumula el dinero, de un "frente de guerra interno" que se expresa con especial claridad en la intensificación del control social.
Cuanto más avanza el desmontaje del estado del bienestar, más se multiplican las protestas que son tanto expresión de una puesta en duda fundamental del sistema y de las condiciones dominantes, como expresión de l*s que sienten nostalgia de los tiempos en que el Estado redistribuía las riquezas. Los gobiernos reaccionan con la criminalización y aprietan la tuerca del control social. Desde el 11 de septiembre tratan de someter el mundo al pensamiento único de la "guerra contra el terrorismo" y según las necesidades se sirven de este discurso para silenciar los movimientos sociales.
La reacción de mucha gente consiste en seguir el llamado de más seguridad y control, que en muchos casos se traduce en un apoyo de las corrientes autoritarias, como demuestran los resultados de las últimas elecciones en Francia. En 1999, en la UE había casi exclusivamente gobiernos social demócratas neoliberales, hoy la extrema derecha está en el poder en por lo menos 5 países de la UE. Italia es el ejemplo que mejor ilustra hasta qué punto se pueden polarizar las situaciones.
Y sin embargo la dinámica de contestación no se deja intimidar, como demuestran las últimas movilizaciones de Munich, Roma o Barcelona.
Rumbo Estrasburgo
La situación esbozada previamente, la encontraremos en Estrasburgo y en el contexto de Francia. Estrasburgo es la sede de diferentes instituciones de le UE, como el parlamento o el SIS (Sistema de Información Schengen). El ayuntamiento está en manos de un alcalde de derechas. El político responsable de las negociaciones para el emplazamiento del campamento hace 5 años era miembro del Front Nacional, el partido de extrema derecha de Le Pen. Durante la campaña electoral para las presidenciales, Chirac y Jospin compitieron por superarse uno al otro en los anuncios de medidas para reforzar la leyes de seguridad y para combatir el terrorismo y "a los jóvenes criminales de la periferia urbana (banlieues)". Esta dinámica contribuyo decisivamente al resultado que obtuvo Le Pen, el candidato del Front National durante la primera vuelta de las elecciones.
El campamento se realizará probablemente cerca de una banlieue, uno de los barrios a las afueras del centro en el cual viven muchos inmigrantes e hij*s de inmigrantes. El Movimiento de la Inmigración y de las Banlieues (MIB), así como un grupo de simpatizantes, el "festival permanente contra las leyes racistas", están participando en las preparaciones del campamento. La mayoría de l*s inmigrantes que emigran de las ex- colonias de la "Grand Nation" hacia Francia, ofrecen su mano de obra barata en las fabricas, en la construcción, en las grandes plantaciones del Sur de Francia o en la prostitución. Las colonias obtuvieron su independencia pero la relación colonial hacia esos países y hacia l*s inmigrantes se mantiene hasta hoy. Hace decenas de años que los inmigrantes se organizan y luchan por mejores condiciones de vida, contra la exclusión y el paro programado. L*s habitantes de las banlieues son regularmente víctimas de atropellos por parte de la policía. Much*s son asesinad*s en las prisiones o en las calles de Francia por pequeños delitos relacionados con sus condiciones de pobreza; la policía queda impune.
A parte del MIB están implicados colectivos contra las expulsiones y por la abolición de las prisiones. En París están llevando adelante una campaña contra las leyes de seguridad post 11 de Septiembre. Además participa Sans Titre, una red de lugares y proyectos autogestionados rurales y urbanos que se juntaron para llevar a cabo acciones comunes. De Austria participan varios grupos antirracistas y la caravana teatral de Viena. Los ingleses de "barbed wire" quieren darle continuación a sus acciones de desobediencia civil contra los centros de expulsión en Estrasburgo. No Border y "Rythms of Resistance", los sambactivistas de Londres, añadirán color y ritmo al programa. Vari*s activistas multimedia y de indymedia estarán presentes exigiendo el acceso libre a la información y la disolución del SIS. El reciente movimiento de "sin papeles" Suizo también anuncia su participación después de las movilizaciones para denunciar el régimen de Schengen en la región fronteriza con Francia y Alemania. De Finlandia se ha anunciado el primer autobús... de modo que una interesante composición internacional se hace cada vez más probable.
El Sistema de Información Schengen (SIS), será uno de los puntos de referencia simbólico. Este instrumento electrónico de control social, expulsión y criminalización caracteriza la UE mejor que instituciones cosméticas como el Parlamento Europeo o la Corte de los Derechos Humanos, aunque este ultimo también sea objetivo de protesta cuando los inmigrantes auto-organizad*s de "Voice" exijan el derecho a la libertad de movimiento y condenen las leyes alemanas de Apartheid, que se pretenden extender a toda Europa y que impiden a l*s refugiad*s salir de un perímetro muy limitado.
El sábado 27 de Julio se realizará una gran manifestación o acción final. La forma y el contenido todavía está en discusión y se quiere que resulte de la dinámica colectiva del campamento. Este se quiere organizado en un marco anti-autoritario y vive de la iniciativa propia de l*s participantes. Esta zona autónoma temporal contrasta con las movilizaciones previsibles de las contra cumbres y ofrece un buen marco para las acciones y el intercambio.
El discurso sobre la "lucha contra el terrorismo" y de las "leyes de seguridad" no es más que una delgada fachada que hay que arañar. El encuentro y el intercambio entre estas diferentes corrientes políticas y sociales puede contribuir a desarrollar nuevas fuerzas para articularse mas allá de la división artificial del mundo en "buenos" y "malos".
¡Echad mano de vuestras tiendas y nos vemos en Estrasburgo!
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