Promedio: 9.33
(nota media de 3 lectores que han puntuado)
¿De qué va esto de la puntuaciones?
Página visitada 185 veces

Wednesday 24 de August 2005, a las 11:00h.
 Enviar por mail esta historia
 Imprimir historia

La realidad

Por anónimo
medida que uno va adentrándose en la jungla de la vida, se da cuenta de que por mucha sinergia que se intente poner en marcha para modificar siquiera levemente la realidad que nos circunda, no hay nada que hacer: ni solos, como quijotes o francotiradores, ni entre todos los que no pertenecemos al poder profundo...

Y quienes nos conformamos con poner el grito en el cielo en Internet pero no acudimos a las barricadas por edad o por molicie (prácticamente todos), no hacemos más que reforzar un poco más el tinglado de la "realidad" dominada por unos pocos: los de siempre. Lo único que nos permite esta fórmula de tablón de anuncios que es la Red es drenar -y no es poco- nuestros disgustos y aplacarnos...

Entiéndase por realidad, primero el sistema sociopolítico: constituciones y ordenamiento jurídico. Sistema que, de acuerdo con Gödel, si fuera completo no es consistente y si se considera consistente no es completo. Luego, las estructuras de poder en todas sus expresiones; estructuras que, lejos de ir debilitándose, se robustecen por momentos. Por último, la condición humana prácticamente invariable desde Caín y Abel, modificada solo en el cuánto y el estilo.

En Occidente, ahora no nos crucifican ni nos lapidan ni nos siega la cabeza el verdugo con el hacha por nuestros débiles quejidos o por escribir estas cosas, pero es fácil acabar en un cuartelillo donde nos muelan a palos con tres mil porras eléctricas encargadas por la benemérita después de su éxito reciente en Roquetas o con un tiro a bocajarro en el Metro o deportados a Guantánamo. No morimos por disenterías o por la peste bubónica, pero, hasta alcanzar por suerte o por desgracia el promedio de esperanza de vida, sólo nos mantenemos en pie a base de alcohol, de pastillas o de adormideras (léase televisión-coche-móvil).

No nos sacan a lo bestia una muela, pero nos arrastramos vertiginosamente, agitados, flipados, entontencidos y embrutecidos sin saber qué es verdadero amor y difícilmente distinguiendo entre amiguismo y amistad. Y en todo caso, sin conocer los deliquios que produce la contemplación de la naturaleza virgen, más que en los documentales de La 2 hechos hace 20 años; respiramos aire enrarecido por los cuatro costados y no podemos esperar delicia alguna después de nuestra muerte. No reservamos tres semanas a recorrer mil kilómetros sólo para estrechar la mano de un amigo: nos limitamos a trasladar nuestro tedio, nuestra angustia o nuestro insomnio de una ciudad a otra en pocas horas. Nuestro alimento no depende de heladas, de vientos, de granizos o de riadas, pero nuestro paladar apenas distingue el sabor de una bellota, del gusto a cola o a hamburguesa, nuestra vista no alcanza ya el horizonte, nuestro oído sólo percibe ruido, nuestro olfato ha olvidado el olor de las yerbas finas, nuestro tacto apenas conoce elementos naturales. Nuestros sentidos poco a poco se atrofian y ya no discriminan...

Viviremos más de 80 años (no creamos, edad que también alcanzaba fácilmente todo espíritu creativo con nutrición e higiene normales en pasados siglos), pero que se ponga en contacto a la mayor brevedad conmigo quien, a menos que esté enajenado, toque en un cuarteto de cámara, viva solo en la montaña o recluído en un convento sin saber qué ocurre fuera sepa, no qué es placer, sino felicidad.

PERU: MAESTROS ACLARAN AL CNE SOBRE LEY DE CARRERA MAGISTERIAL | convocatoria de arte multimedia contra la despoblación  >

 

 
¿Te gustaría puntuar esta historia? Pues entra y apúntate en la Comunidad IndyACP o, si solo tienes curiosidad, puedes informarte de qué va esto de las puntuaciones.

'La realidad' | Login/Registrarme | 2 comentarios | Busca discusión
Umbral:
Estoy en total desacuerdo contigo (Puntuación:1)
por Hirunatan el Thursday 25 de August 2005, a las 20:21h. CET (#1)
Comparto el análisis de los hechos, pero rechazo las conclusiones.

Es cierto que en este mundo el infierno es una realidad. La gente está perdida. El sufrimiento abunda. La sombra amenaza y la Historia a menudo camina hacia atrás, a veces de forma brutalmente abrupta. Echad un vistazo a esta noticia, pura y espeluznante mierda:

/articles/05/08/25/1415248&mode=nested

Y no es menos cierto que la esperanza no termina nunca de desaparecer. La felicidad existe y se puede alcanzar.

Muchas personas hablan en Internet, se desahogan y se desinflan. Y otras hacen cosas de verdad.

La condición humana es la que es. Pero en este siglo se ha concebido la declaración *universal* de los *derechos humanos*. Sólamente el hecho de que haya sido imaginada, aunque no se cumpla, divide la Historia en un antes y un después.

No es lo mismo que crucifiquen, lapiden y corten la cabeza a muchas personas al día, que que maten a palos a una persona. Las dos cosas son monstruosas, pero no IGUAL de monstruosas. Tampoco es lo mismo que te metan en la cárcel por decir lo que piensas, a que te silencien mediáticamente. En ninguno de los casos puedes expresarte públicamente, pero en el segundo sí puedes hacerlo privadamente, al menos.

Yo conozco muchas personas que no toman habitualmente alcohol. Que no tienen tele o apenas la ven. Que prefieren meditar a tomar pastillas para dormir. Que cuando no se tienen en pie, de puro espanto, mandan todo a la mierda y se largan al campo a respirar. O bailan y cantan. O escriben. O llaman a un amigo y hablan hasta que se derrite el teléfono.

Te puedo dar el nombre de alguien que conozco, que recorre 400 o 500 kilometros sólo para dar un saludo y un mensaje a unos amigos, de parte de otros amigos.

Aquí al lado tienes a "Bajo el Asfalto está la Huerta", gente que quiere redescubrir el placer de las verduras naturales, cultivadas con cariño, sin salir de la ciudad.

Ahora te hablaré de mí, personalmente.

Yo a veces me enajeno, pero luego me encuentro.

Y toco en un grupo de cámara, este mes que viene tenemos una actuación en una asociación cultural a la que pertenezco.

Y este mes he estado una semana en la montaña, recluido sin casi contacto con el exterior en un sitio que se podría considerar una especie de monasterio, sin serlo, junto con una panda de gente intentando averiguar qué cojones es eso del amor, y como se encuentra. Y algo hemos descubierto.

Pero luego he vuelto y estoy aquí, currando desde las 7 de la mañana a las 10 de la noche algunos días. Y procuro exprimir cada momento en lo que tenga. Esta misma semana he vivido tres experiencias preciosas y muy humanas. Siento una pasión furiosa por la vida. Tengo amigos, sé lo que es el amor y te juro por mi hijo que sé lo que es la felicidad.

Es cierto que hay mucha oscuridad y fuerzas terribles empujándonos más adentro. Tengo miedo de que el futuro sea peor, de que volvamos a tiempos más primitivos. Pero eso sólo demuestra que estamos mejor que en otras épocas. Y también que podemos estar mejor, mucho mejor que ahora. No sé cómo será el futuro, quizá el terror venza y nos vayamos todos a la mierda. Pero no seré yo quien no haya hecho todo lo posible por evitarlo.

Y pienso seguir siendo feliz pase lo que pase, hasta el último momento de mi vida, ya sea mañana o dentro de 80 años.
[ Responde a esto | Padre ]
así así... (Puntuación:0)
por anónimo el Thursday 01 de September 2005, a las 21:05h. CET (#2)
No tengo el gusto de disponer de la capacidad de disfrutar de la persona que ha escrito el primer comentario al texto (aunque me parece apreciable), pero tampoco comparto la desesperanza del artículo en sí,... tengo los suficientes recursos mentales desarrollados como para sobrevivir y poder apreciar algunos momentos; no mucho más, pero tampoco los abismos son infranqueables,... y no perder la consciencia de que se encuentran ahí es lo que hace que quizá mi motivación principal para seguir adelante sea no más que "tocar las narices" aunque sea en la medida de mis escasas posibilidades, en mi entorno diario, a través de la propaganda, etcétera.

Es cierto que históricamente hemos mejorado, y los trabajadores no nos dedicamos a denunciarnos unos a otros por brujería como cuando la iglesia católica decidió dividir al pueblo mediante la Inquisición, ni miramos las ejecuciones enfervorizados en la plaza del pueblo,... pero aunque históricamente podamos considerar que la cosa ha mejorado un poco, no anima mucho el pensar en que en los últimos tiempos vamos en retroceso una vez que socialmente la capacidad de lucha y análisis de la gente parece ir disminuyendo y diluyéndose en la ilusión de la comodidad burguesa en la que se nos insta a vivir dentro de los anuncios de televisión.

Sería más fácil si hubiera una percepción real de que no hay más que perder que las cadenas, y de que estamos rodeados de una enorme mentira, una "realidad" en torno a la normalidad del burgués que aturde y frena. Pero mucho me temo que para la acción directa sólo lo vamos a ver en lugares como Bolivia, cuando los levantamientos surgen porque sencillamente no hay nada que comer, y la percepción del "nada que perder" es clara.

Al mismo tiempo, jugar con este concepto de realidad me da esperanzas a largo plazo (y digo a largo porque no es que estemos precisamente en una situación revolucionaria); cada vez me da más la impresión que se ataca más la base de la alienación-ilusión, la forma en que percibimos las cosas, eso que sostiene realmente el sistema que es el que nos levantemos cada día creyendo que las cosas funcionan de una determinada manera y que por tanto hemos de acudir a los puestos de trabajo a cumplir nuestra función como mecanismo.

La ilusión en sí se desmorona, porque en paises "ricos" como pueda ser España, el propio trabajo es ilusorio; creamos productos inútiles, nos los vendemos los unos a los otros, fabricamos humo en definitiva,... sólo que no hay una alternativa real para detenernos la sociedad en conjunto y decir un "ya está bien de hacer el tonto, paremos esto que nos está matando".

Por eso veo medios como Internet desde un punto de vista positivo; porque el intercambio de opiniones, análisis y demás, si bien puede ser un desfogue, es una forma de "propaganda" no dirigida de arriba hacia abajo, que nos da bastantes más posibilidades de las que hayamos podido tener antaño. Bien, los medios de comunicación de masas siguen presentando una realidad consensuada que se traga día a día, pero medios como Internet nos han permitido hacer una primera ruptura y comunicarnos masivamente en un medio de comunicación dinámico en lugar de estático-arriba-abajo, cosa que creo que tiene bastante más importancia de la que se le da.

Yo veo ahí el trabajo principal; movilizarse, sin duda, pero la ruptura de la normalidad burguesa y de sus realidades consensuadas son de esas cosas que más daño hacen a las cadenas,... y hablo por poner ejemplos concretos del movimiento homosexual, de la universalización de los derechos (que siempre son falsos, pero al menos hacen que los poderosos tengan que ocultar sus desmanes porque la opinión pública no los acepta), o de la ampliación de las "formas de vida" que admiten nuestros países: evidentemente que a occidente se le da muy bien absorberlo todo y hacerlo inocuo para el sistema, pero precisamente por eso, queda abierta la posibilidad siempre de hacer algo, de generar dinámicas, que al ser absorbidas por el sistema capitalista contribuyan a hundirlo,...
Lee el resto del comentario...
[ Responde a esto | Padre ]